jueves, 21 de junio de 2012

Respuesta al Partido Obrero Socialista

Respuesta al Partido Obrero Socialista 

 DavidRojas-LUS

Compañeras y compañeros
Camaradas del Frente de Izquierda Socialista

Recientemente el Partido Obrero Socialista, POS ha dado a conocer un documento titulado: "El lópez-obradorismo vuelve a reblandecer las filas de la izquierda revolucionaria
Carta abierta a la Liga de Unidad Socialista" en esta carta se dan señalamientos sobre la LUS y el Frente de Izquierda Socialista, este documento esta al final de la presente respuesta.

Antes de dar inicio a la respuesta al Partido Obrero Socialista vale decir que, resultado de un conflicto interno de este, actualmente hay dos organizaciones que asumen el nombre del Partido Obrero Socialista, uno de ellos forma parte del Frente de Izquierda Socialista y el otro no, en lo sucesivo para diferenciarlos el Partido Obrero Socialista-Movimiento Al Socialismo (POS-MAS) es quien forma parte del frente, mientras que el “POS” no.

En efecto distintas organizaciones nos reunimos para compartir puntos de vista sobre el proceso electoral, donde llegamos a coincidir en que las próximas elecciones estaríamos dando un rechazo, primeramente en un bloque y posteriormente quienes continuamos con la tarea de unidad decidimos formar el Frente de Izquierda Socialista (FIS) integrado por el Grupo de Acción Revolucionaria (GAR), Liga de Unidad Socialista (LUS), Madera, Partido Obrero Socialista-Movimiento Al Socialismo (POS-MAS), Feministas Comunistas y grupo de trabajadores del SITUAM.

Los compañeros del POS comienzan dando dos señalamientos incorrectos sobre LUS y el FIS, afirmando que en la plataforma del FIS ha sido abandonada la formulación de la anulación del voto, y que por parte de LUS se propone entrar al Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) de estas dos acusaciones se desprenderán una serie de argumentaciones erradas que como veremos son resultado de la incorrecta lectura política del POS sobre el FIS y sobre una propuesta formulada a lo interno de la LUS.

El rechazo a las elecciones de LUS y el FIS

En el FIS hemos acordado un rechazo al actual proceso electoral considerando que ningún candidato podrá resolver las urgentes demandas de los explotados y oprimidos, mucho menos existe una alternativa de izquierda que plantee demandas inmediatas e históricas del proletariado. En este entendido y en la lucha por la independencia política de la clase obrera decidimos impulsar el frente, donde distintas organizaciones daremos el rechazo electoral de distinta manera, por ejemplo el GAR plantea la anulación del voto, el POS-MAS de la misma manera escribiendo en la boleta el nombre de Jesús Torres Nuño, mientras que Madera y LUS llamamos a no asistir a las urnas.

El rechazo a las elecciones puede darse de varias formas, básicamente son dos tendencias a desarrollarse, a) el voto nulo, y  b) no asistir a las urnas  (también existen otras propuestas como el voto en blanco, o bien no permitiendo las elecciones, esta ultima es una opción en la que ninguna organización revolucionaria tiene la capacidad para desarrollar, salvo por movimientos y lugares aislados y locales)

El POS se equivoca cuando señala que en la plataforma del FIS la consigna de anulación del voto ha sido abandonada. En principio en el FIS hay organizaciones que plantean la anulación del voto, pero lo importante de esto es el contenido de clase en que rechazamos las elecciones, de tal manera que la anulación del voto no es una política principista ni la única manera de rechazo a las elecciones. La anulación del voto tampoco es como afirma el POS  “conclusión lógica de que lo único que nos queda en las circunstancias actuales es anular el voto”

Lo importante en el actual proceso electoral es como vamos a poder dar cause al descontento popular donde los integrantes del FIS coincidimos que un principio es posicionarse en torno a las elecciones rechazándolas por su carácter antidemocrático y que no se ve expresada ninguna opción para la clase obrera.

Sobre la propuesta de LUS de “entrar a Morena”

El documento del que el POS hace referencia se llama “La táctica de los revolucionarios socialistas ante la próxima coyuntura electoral.  Dos tácticas que deben ser impulsadas” este fue  un documento interno de LUS que fue presentado a la asamblea regional DF. Edo de México, el documento por error se hizo público, este expresa un punto de vista y propuesta de un militante de LUS más no como línea política de la organización. Aun así pasare a responder y a aclarar algunas cuestiones que plantean los compañeros del POS al documento que escribí.
El POS tergiversa la información de mi documento cuando afirma que propongo que LUS y el FIS “se integren a Morena, a sus comités de base”
Lo que realmente sostengo en mi documento:
“De tal manera que propongo lo siguiente:

Que mediante el seguimiento en los comités de Morena sin pertenecer a esta, podamos agudizar las contradicciones de su programa y política así como de su gabinete, para dar un cauce a la organización revolucionaria. Pero esto solo lo podremos impulsar desde sus reuniones de comités de base, ya que desde fuera nuestros planteamientos incluso pueden ser rechazados, porque tenemos una táctica electoral enfocada a trabajadores y población más avanzados, y sin rebajar nuestro nivel podemos estar con la gente y llamarlos a la reflexión.

Incidir el movimiento de Morena  bajo las siguientes consideraciones:

1.- No llamando a votar por AMLO
2.- No asumir su programa
3.- Incidir con un programa propio que sea capaz de llamar a la reflexión sobre la necesidad superar  en la organización los tibios pronunciamientos electorales que chocan con el neoliberalismo, y luchar en contra del neoliberalismo base para levantar un programa de la revolución socialista
4.- Sostener en todo momento nuestra independencia organizativa.

El programa basado en el llamado a la reflexión para que:

De la organización civil y pacifica se pase a la consecuente y firme lucha revolucionaria
De la organización de resistencia civil, a la organización democrática combativa contra el gobierno con formas y estructuras más avanzadas de lucha que permitan tener una mejor correlación de fuerzas frente al enemigo.”

Es claro que sostengo no pertenecer a Morena ni llamar a votar por AMLO, ni asumir su programa. Lo que si sostengo es una política no sectaria que además de secundar el rechazo a las elecciones considero que tiene que hacerse un llamado a la reflexión a los seguidores del movimiento electoral Morena, este llamado de atención no puede darse discursivamente ni en lo abstracto sino que es fundamentalmente en la practica política interviniendo donde considero que mi propuesta puede tener algún eco.

Paso a citar una acusación del POS en contra de mi propuesta:
“David es presa de la teoría, ajena al marxismo revolucionario, de que existen políticos burgueses progresivos. Si bien acepta que ninguno de los candidatos actuales “representa las demandas inmediatas e históricas del proletariado”, sostiene que EPN, JVM y AMLO son “diferentes”. Como sabe que ha entrado en un terreno minado, David califica a estas diferencias de “matices”, pero es claro que no es así porque los imagina representando proyectos sustancialmente distintos. Dice que JVM y EPN están por la “consolidación y legitimación institucional de un Estado policiaco-militar que dará un marco más amplio para las medidas neoliberales y represivas.” Se desprende entonces que AMLO estaría por otro Estado que no sería policiaco-militar ni neoliberal. Es decir, AMLO es demócrata y está por un Estado de bienestar, según David. Con estos argumentos se está a las puertas de votarlo o de capitularle en otros terrenos.”
Lo que sostiene mi documento es lo siguiente:
“Ganando Josefina o Peña Nieto significara la consolidación y legitimación institucional de un Estado policiaco militar que dará un marco más amplio para las medidas neoliberales y represivas.
De llevarse adelante un fraude electoral contra AMLO, se vendría a repetir un escenario parecido al 2006 donde AMLO evitara la movilización que eche atrás el fraude.
Otro escenario que también no puede ser descartado es que Obrador gane.

De esto considero que:

Gane Peña Nito o Josefina, la actual situación de desastre nacional a la que asistimos continuara, pero si se da un fraude contra Obrador es necesario que desde ahora vayamos planteando formas de participación para dar a conocer nuestras reflexiones de la inconsecuencia de López Obrador.
De cualquier manera llegue quien llegue, el próximo presidente estará obligado a continuar las políticas represivas y neoliberales, por lo que un acercamiento a Morena tiene que darse para llamar a la reflexión pues si Obrador no gana habrá el Morena se desinflara y con ello se darán grandes decepciones y descontentos entre los organizados en Morena, es ahí donde podríamos dar una alternativa organizativa.” (Las negritas corresponden a la presente respuesta al POS)

 
En general el documento que presente a lo interno de LUS es una propuesta que puedo resumir de la siguiente manera: considerando que Morena sigue siendo un movimiento amplio y que su composición es contradictoria es necesario por una parte seguir sosteniendo un rechazo a las elecciones pero también dar una alternativa a los seguidores de Morena, agudizando las contradcciones que tiene este movimiento para hacer un llamado a la reflexión y considerar la izquierda socialista y revolucionaria como una alternativa de lucha, yo considero que esto no es oportunista ni una claudicación. 

Me parece que los compañeros del POS han querido levantar una polémica que no existe, En el FIS, como LUS seguiremos sosteniendo nuestro rechazo al actual proceso electoral, así que realmente no podríamos rectificar pues las acusaciones que señala el POS son falsas, en el FIS rechazaremos las elecciones de distintas maneras, anulando el voto y llamando a no asistir a las urnas además de plantearnos la tarea de que hacer después de las elecciones para presentar una alternativa de lucha de izquierda revolucionaria.

 21 junio 2012
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El lópez-obradorismo vuelve a reblandecer las filas de la izquierda revolucionaria
Carta abierta a la Liga de Unidad Socialista
 
El periódico de la LUS de febrero-marzo de este año, llama al “voto nulo” en las elecciones venideras. Posteriormente, la LUS convocó a las organizaciones revolucionarias a una reunión, a la que acudimos, para acordar una campaña común por anular el voto.
 
Ahora la LUS comunica que se ha formado el “Frente de Izquierda Socialista” (FIS) alrededor de la consigna de rechazar la farsa electoral. En la plataforma del FIS, la consigna de anulación al voto ha sido abandonada. Y uno de los dirigentes de la LUS propone, además, que los revolucionarios socialistas entremos a Morena (Movimiento de Regeneración Nacional) para “estar con la gente y llamarlos a la reflexión”.
 
Opinamos que ambas políticas son equivocadas y reflejan que la fuerte presión que ejercen los seguidores de López Obrador no ha sido correctamente resistida por la LUS y sus aliados, y que, de no rectificar, podrían seguirse deslizando por la pendiente de las concesiones a esa corriente burguesa y contrarrevolucionaria.
 
El “rechazo a las elecciones” del FIS es una cortina de humo a favor de AMLO
 
La LUS y su FIS proclaman que se han unido para “impulsar el rechazo a las elecciones”. Tal propósito suena, en un primer momento, revolucionario, exageradamente revolucionario. Podría hasta suponerse que van a boicotear las votaciones del 1 de julio, lo cual significaría convocar a la población trabajadora a no acudir a sufragar y a impedir, de ser necesario por medio de la fuerza, la instalación de casillas y urnas receptoras de votos. Políticas como ésta fueron practicadas con éxito en ocasiones en el pasado por partidos marxistas revolucionarios y en el futuro podríamos estar obligados a echar mano de ellas. En Cherán, hace pocos meses, esa comunidad indígena de Michoacán resolvió impedir las elecciones y no se instalaron casillas. Fue un boicot a las elecciones burguesas. Posteriormente, la comunidad eligió a sus autoridades a través de una asamblea, según sus usos y costumbres. Pero, obviamente, no es esto lo que proponen la LUS y el FIS que haga el pueblo mexicano el 1 de julio.
Igualmente queda claro que cuando la LUS “impulsa el rechazo a las elecciones” tampoco significa lo que hacemos siempre los revolucionarios cuando participamos en comicios, que le decimos a los trabajadores que no es a través de ellos como el país va a cambiar de raíz y en su provecho, sino a través de su movilización organizada y de sus partidos soviéticos, etcétera.
 
¿Cómo se concretará o corporizará la política de la LUS-FIS de “rechazar la farsa electoral” el día de la votación, el 1 de julio? ¿Qué harán ese día sus militantes y seguidores? ¿Rechazar la farsa electoral quiere decir abstenerse de sufragar? No lo sabemos y sería bueno que la LUS lo aclarara. Por lo pronto, ya es muy malo que la LUS y su frente carezcan de una política clara y entendible para el día clave del proceso electoral.
 
Lo único que es claro de la política de la LUS-FIS es que no llaman a anular el voto. Tampoco llaman a votar por ningún candidato, incluyendo a AMLO. Aunque es evidente que el que abandonen la consigna de anular el voto es una concesión a los lópez-obradoristas.
 
Anular el voto significa una delimitación con los candidatos burgueses de todos los colores, especialmente con AMLO. Esta política implica una confrontación y a veces hasta un rudo debate con los seguidores de El Peje, que son intolerantes con aquellos militantes de izquierda que no quieren votar por ese personaje. En Chihuahua, de acuerdo con los compañeros y compañeras de la revista La Gota, el exhortar a anular el voto les ha costado que los amlistas casi “les rayen la madre”. También en Ciudad Juárez los militantes revolucionarios se ven sometidos a una presión similar. En esta ciudad los amlistas en los hechos han convertido el Frente Ciudadano que lucha contra la militarización y la represión en un frente-partido en el que es prácticamente inaceptable que alguno de sus miembros exhorte a anular el voto. Pero replegar esta bandera significa una capitulación a sus métodos intolerantes y a su candidatura burguesa.
 
Los lópez obradoristas están muy preocupados de que se genere, como en las elecciones de 2009, un movimiento por la anulación del voto, que en el DF conquistó a un poco más del 10 por ciento del electorado. A esta fecha, de acuerdo con diferentes encuestas, la porción del electorado que no se siente identificado con ninguna de las opciones fluctúa entre el 18-22 por ciento y la mayoría son jóvenes y obreros, según estudios de opinión.
 
Por su propia cuenta, millones de trabajadores y jóvenes llegaron a la conclusión de que ninguna de las candidaturas que presenta el sistema político son verdaderas alternativas. Estos millones aparecen en las encuestas como “indecisos” o “independientes”. Ahora falta que los marxistas revolucionarios difundamos una política que redondee su comprensión de los actores en danza. Lo ideal hubiese sido ofrecerles una candidatura de la clase trabajadora o socialista. A falta de ella sólo nos queda el llamar a la anulación del voto en repudio al sistema electoral burgués en su conjunto y del que forma parte Amlo.
 
La política de la LUS y su frente poco ayuda a un avance en la conciencia de estos sectores desconfiados de los políticos institucionales. Si bien preserva el principio revolucionario de que no debe votarse por corrientes burguesas (al no llamar a la clase obrera a sufragar por AMLO), se queda a medias al no sacar la conclusión lógica de que lo único que nos queda en las circunstancias actuales es anular el voto.
 
El predicar que la elección es una farsa que debe ser rechazada (y sin indicar cómo) es un repliegue de la LUS de una política correcta de anulación del voto a una política centrista-oportunista, en la que no se incluye una batalla ideológica y política con los millones de amlistas, cuya conciencia refleja que son trabajadores que carecen de “cabeza política propia” (como decía José Revueltas), porque piensan que basta con que un político burgués como Amlo llegue a la Presidencia del país para que se resuelvan sus problemas.
 
El FIS, entonces, no es un paso adelante en la tarea de reunir a los revolucionarios. Refleja algo muy distinto: es un agrupamiento de aquellos que dieron un paso atrás en el programa marxista y que han comenzado un proceso de claudicación a una corriente burguesa.
 
Premisas ideológicas erróneas que podrían concluir en políticas oportunistas
 
Una vez comenzado un repliegue a favor de AMLO, es lógico que comiencen a desarrollarse ideas y líneas que avancen en esa dirección. Es el caso de uno de los miembros de la LUS, el compañero David.
En el documento “La táctica de los revolucionarios socialistas ante la coyuntura electoral”, este compañero propone que además de que la LUS y su frente impulsen el “rechazo a las elecciones”, se integren a Morena, a sus comités de base, para “estar con la gente y llamarlos a la reflexión”.
 
David es presa de la teoría, ajena al marxismo revolucionario, de que existen políticos burgueses progresivos. Si bien acepta que ninguno de los candidatos actuales “representa las demandas inmediatas e históricas del proletariado”, sostiene que EPN, JVM y AMLO son “diferentes”. Como sabe que ha entrado en un terreno minado, David califica a estas diferencias de “matices”, pero es claro que no es así porque los imagina representando proyectos sustancialmente distintos. Dice que JVM y EPN están por la “consolidación y legitimación institucional de un Estado policiaco-militar que dará un marco más amplio para las medidas neoliberales y represivas.” Se desprende entonces que AMLO estaría por otro Estado que no sería policiaco-militar ni neoliberal. Es decir, AMLO es demócrata y está por un Estado de bienestar, según David. Con estos argumentos se está a las puertas de votarlo o de capitularle en otros terrenos.
 
Más grave que lo anterior es su propuesta de que los revolucionarios socialistas entremos a Morena a difundir un programa, que enuncia mediante una lista de 19 consignas, ninguna de las cuales plantea que el pueblo trabajador debe gobernar el país mediante una economía centralizada y estatizada, regida democráticamente por los trabajadores. David no incluyó la consigna programática revolucionaria más importante porque sabe que ésta niega por sí misma a López Obrador. Es decir, David propone que entremos a Morena escondiendo nuestro programa socialista, es decir, claudicando.
 
Morena es un movimiento electoral de base popular para llevar a la presidencia a un político burgués. No debe confundírsele con un organismo sindical o un frente de masas por reivindicaciones populares que circunstancialmente tenga una dirección burocrática o burguesa. Morena es un aparato burgués que tiene un programa muy claro: llevar al Gobierno federal a AMLO. Todo el que entra a Morena debe aceptarlo, militar por ello, y, sí no lo hace, queda fuera. Estar en Morena significa militar y votar por una candidatura burguesa. A eso nos llevaría en los hechos lo que David nos propone.

Compañeras y compañeros de la LUS:
 
No es la primera vez que los socialistas estamos sujetos a fuertes presiones de corrientes burguesas o burocráticas que se presentan como progresivas y que tienen una amplia influencia entre los trabajadores. Ésta ha sido la tónica en las últimas décadas. Sectores marxistas revolucionarios han claudicado a estas corrientes, lo que ha obstaculizado y retrasado la construcción de sus partidos. Morena y su caudillo actúan ahora para que arriemos nuestro programa y banderas, y han logrado del FIS dé un primer paso atrás. Ante ello, no nos queda otra sino resistir y navegar contracorriente. Todavía es tiempo de rectificar y de volver a una política de verdadera independencia de clase.

El Comité Ejecutivo del Partido Obrero Socialista, 14 de junio de 2012.




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